Hay algo en un buen blowout que simplemente cambia todo. Ese volumen ligero, el brillo que refleja la luz y el movimiento natural que hace que el pelo se vea impecable sin esfuerzo. Es un look que inevitablemente nos remite a otra época: al glamour despreocupado de los años 90, donde el cabello tenía cuerpo, vida y personalidad. Hoy, ese…
